Osteopatía

La osteopatía es una disciplina terapéutica basada en la anatomía, la biomecánica y la fisiología, cuyo objetivo es liberar las restricciones de movilidad de las distintas estructuras del cuerpo que pueden participar en el desarrollo de dolores o enfermedades.

El osteópata busca el origen del síntoma observando al paciente en su globalidad: los tejidos y sistemas, la unión entre ellos, su función y la relación entre la disfunción y su posible origen emocional o su entorno.

¿Cómo puede ayudarte la osteopatía?

Gracias a su inocuidad, su acción preventiva y sus múltiples beneficios, la osteopatía es una técnica a tener en cuenta para alcanzar la curación de todo tipo de dolencias. Permite aliviar un gran de número trastornos funcionales:

Lumbalgia, ciática, cruralgia, neuralgia cervico-braquial, neuralgia de Arnold, hernia discal, esguince, tendinitis, dolores del deportista, cefalea, migrañas, zumbidos, vértigo.

Estreñimiento, flatulencia, reflujo, acidez, gastritis, trastornos hepatobiliares, colon irritable.

Sinusitis, rinitis, otitis, asma, alergia, bronquitis.

Cistitis, amenorrea, dismenorrea, infertilidad, incontinencia urinaria, dispareunia.

Caídas, golpes, accidentes de tráfico.

Estrés, insomnio, cansancio generalizado, depresión, shocks emocionales.

¿A quién se dirige la osteopatía?

¡A todo el mundo! Funciona en personas de cualquier sexo, edad y condición física y está especialmente indicada para:

Embarazadas 0%

Ayuda a equilibrar la pelvis, la columna vertebral, el cráneo y la zona visceral, tratando la globalidad del cuerpo de la mujer embarazada con técnicas adecuadas a su estado, “rearmonizando el nido” y mejorando la movilidad de las estructuras para aumentar su confort y el del feto y facilitar su desarrollo y el parto.

Es una técnica inocua para el bebé y completamente adaptada a él.

Bebés 0%

Ayuda al recién nacido a superar las dificultades de su adaptación al nuevo medio y a borrar las posibles memorias traumáticas del parto. Ejercida de forma muy suave, permite normalizar las estructuras tisulares y restablecer la función.

Es muy eficaz también en caso de cólicos, regurgitación, bronquitis, otitis, alteraciones del sueño y problemas de succión.

Seniors 0%

Ayuda, en un gran número de casos, a estabilizar, ralentizar y mejorar el dolor y las molestias funcionales de las personas de edad más avanzada.

El movimiento permite una buena circulación, mejora la calidad del líquido sinovial para las articulaciones, mantiene el tono muscular y ligamentoso, y es además el estímulo que necesitan los huesos para seguir resistiendo a las cargas mecánicas.

Deportistas 0%

Ayuda a prevenir y recuperar las lesiones músculo-esqueléticas del deportista profesional o aficionado y a mejorar su rendimiento.

Optimiza el tono de los músculos en la postura previa al movimiento y mejora los ejes de movimiento informando a los ligamentos del rango de movilidad más fisiológico, lo cual repercute en una mayor coordinación y en una menor probabilidad de lesiones.

Un poco de historia…

Andrew Taylor Still fue el primer médico en comprender, a finales del siglo XIX, la relación entre la estructura y la función del organismo humano. Estableció que el cuerpo es una sola unidad donde la estructura (anatomía) y la función (fisiología) son totalmente interdependientes.

A comienzos del siglo XX, J. Martin Littlejohn introdujo la osteopatía en Europa, fundando la primera escuela en Inglaterra e iniciando así la expansión de esta técnica por el resto de Europa, especialmente por Francia. En los años treinta, W.G. Sutherland presentó sus estudios sobre la anatomía y función del cráneo y sus relaciones con el resto del organismo, dando lugar al nacimiento de la osteopatía cráneo-sacra.

  • La ley de la arteria, basada en la libre circulación de los líquidos en el cuerpo.
  • La estructura y la función como unión indisoluble: “la estructura funciona y la función estructura”.
  • La auto-curación como tendencia del organismo.
  • El ajuste de los tejidos del cuerpo como herramienta del osteópata.

El tratamiento osteopático no se limita a una simple manipulación. Con sus manos, el osteópata testea, diagnostica y trata las disfunciones corporales cráneo-viscero-estructurales, con una gama de técnicas adaptadas a la intensidad de la restricción y al paciente.

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